Su música es una indietronica de aquellas de laboratorio, de las que suenan genial en disco por todos los matices que pueden aportar en el estudio, con temas de una clase y una melancolía imperecedera, preciosas melodías clásicas y gusto por los estribillos pegadizos. Canciones irrepetibles que dan ganas de bailar y llorar a la vez.
Para el directo Arne se acompaña en vivo de una teclista y corista, además de un batería, con lo que consigue un sonido mucho más contundente y con más alma del que se aprecia en la meticulosidad del disco. Brillaron especialmente "After Sunset", la discotequera "No Happy Endings" y "Final Offer".
6 comentarios:
Te tenía que haber contratado a ti para pinchar en la boda..... jejejejeje
Cuanta presión, jajaja, para eso me hubiera preparado con muchas semanas de antelación :-D
Hay unas cuantas canciones pop que hablan de bodas que estarían muy bien.
Besos
pues me han recordado un poco a Mgmt.
Un poco menos cañeros y algo mas melódicos, no?
Uhmmm con tus descripciones no me ha llamado la atención todo lo contrario, pero si MGMT me gustan mucho... quizás estos...
Pues mira, si te gustan MGMT, igual por ahí te van estos.
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