martes, septiembre 22, 2009

Selva Negra (VI): Baden-Baden

Luego subí por Michaelsberg, siguiendo la cascada que hay detrás del Trinkhalle. Una colina con abundante vegetación y muchos rincones donde descansar y pasar un momento tranquilo. En su cima está capilla Stourdza, una sensacional capilla rumana ortodoxa, construida con piedra arenisca blanca, roja y marrón por el maestro de obras Leo von Klenzes, en honor de la Casa de Stourdza, la última familia reinante de Moldavia.


Desde lo alto de la colina se pueden disfrutar de las estupendas vistas de la ciudad, y las montañas que se encuentran a la otra parte, donde se encuentran lujosas villas, y donde se pueden ver las ruinas del Altes Schloss, construido en 1102 y que hasta el siglo XV fue la residencia de los Margraves.


Bajé la colina hasta llegar al Festspielhaus, la segunda sala de ópera y conciertos mas grande de Europa. Inaugurado en 1998 ofrece espectáculos musicales de artistas internacionales de primer orden. La fachada neo-clásica fue en su tiempo el portal de entrada de la Estación Central y en su interior la moderna sala de conciertos sustituye la grandeza del Belle Epoque por un estilo vanguardista actual.


Desde allí crucé la ciudad hasta el Kloster Lichtenthal, un convento medieval, fundado en 1245, y que dispone de habitaciones de huéspedes, por si se desea disfrutar de una tranquila estancia.


De vuelta al centro pasé junto a la Russische Kirche, que destaca por su cúpula dorada, sello de identidad de esta iglesia de estilo bizantino. Construida entre 1880 y 1882 por Vladimir Potemkin y Bernhard Belzer, tiene un interior generosamente decorado con frescos religiosos.


Y de allí al Gönneranlage, un jardín con mas de 10.000 rosas, creado a principios del siglo XX por el magnate alemán del café Hermann Sielcken en honor de su mujer. No obstante le puso el nombre del alcalde de la ciudad, Alber Gönner.


Me dirigí a la zona de los baños termales, donde se encuentran el Rheumakrankenhaus, las termas Caracalla, un moderno complejo de baños y saunas entre lujosas columnas de marmol; y el Friedrichsbad, donde se disfruta desde hace 125 años de una estupenda combinación de la tradición balnearia romana e irlandesa junto a las ruinas de los baños romanos.


Para terminar cruzando Altstadt y subiendo a Florentinerberg hasta el Neues Schloss. Lamentablemente el castillos es propiedad privada y no se puede visitar, pero vale la pena subir para disfrutar de las vistas de Baden-Baden. El castillo y su contenido fue subastando en 1995 en Sotheby's y ahora es propiedad del grupo kuwaití Al Hassawi Group y se dice que va a ser rehabilitado y convertido en un hotel de lujo.

5 comentarios:

conxa dijo...

cuanto verde!!! me encanta y no me importaria nada alojarme alguna noche en el convento.

conxa dijo...

ah!!! y lo de las rosas, vaya puntazo que tuvo el marido, nada de tonterias que te gustan las rosas....toma jardin de rosas!!

Masmi dijo...

Para descansar y olvidarse de todo debe estar genial.
Le gustaban las rosas, pues toma rosas!! jajaja

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

Lo que me gusta una buena cúpula germana

Masmi dijo...

Es que son chulisimas! ;-)