Después salió a escena Lidia Damunt, cuya actuación se retrasó unos minutos mientras terminaba de ajustar el sonido. Fundadora hace más de dos lustros, junto a su hermana Mabel y Alfonso Melero, del grupo de pop subterráneo Hello Cuca y el sello Rompepistas. Subterfuge editó en abril su segundo disco con el sugerente título de "En el cementerio peligroso", y sus canciones sobre aloes gigantes y bodas en museos de historia natural, y ha reeditado el primero "En la isla de las bufandas" en vinilo.
Le bastan una guitarra y una pandereta atada al tobillo, y se define como cantautora del folclor fantasma del Mar Menor y confiesa que de pequeña tenía un órgano Casio con el que intentaba hacer canciones al estilo de Mecano. Como bien dijo alguien, sus canciones guardadas en pantalones vaqueros conectan con toda naturalidad el country con el punk.
Con el viento comenzando a arreciar y las primeras gotas, comenzó la actuación de Templeton, el grupo cántabro formado en 2002 en su Torrelavega natal, que ya han tocado en numerosos escenarios y han pasado de ser un cuarteto de post-rock cantado en inglés, a un sexteto en el que tiene cabida desde la música de raíces americana, hasta el krautrock en castellano.
La actuación fue interrumpida al poco rato por algún corte de sonido, pero consiguieron sacarla adelante. Interpretaron "La rana", "Las casas de verano e invierno" y "Brasil", con la que cerraron el concierto, incluidas en su disco "Exposición Universal", que están llenas de juegos vocales, a lo Brincos, y con esas letras pasionales repletas de coros.