viernes, enero 29, 2010

Primavera Club 2009 (VI)

Luego fui al Circulo de Bellas Artes a ver a The Pastels, la banda de Glasgow que están considerados como una de las bandas de culto del indie pop que se forjó a principios de los 80. Y no sólo por su obra, también por la labor de Stephen Pastel a través de su sello 53rd & 3rd, que dio cobijo a los primeros pasos de gente como Jesus & Mary Chain, The Vaselines, Soup Dragons o Shop Assistants.


Su carrera discográfica ha sido intermitente aunque nos ha dejado joyas del pop destartalado del calibre de “Sittin´Pretty” o “Mobile Safari”. El grupo acaba de publicar “Two Sunsets” a pachas con los japoneses Tenniscoats, su primer disco desde la banda sonora “The Last Great Wilderness” de 2003. Con un fondo de imágenes de sus día dorados, Stephen Pastel y Katrina Mitchell dibujaron bucólicos paisajes perfectos para una helada noche de otoño en Madrid. Tuvieron el detallazo de dedicar su tema estrella ‘Nothing To Be Done’ a Montse y Luis de Elefant, tal y como hicieran sus paisanos Camera Obscura hace unas semanas.


Y terminé el día en Caracol viendo a HEALTH, surgidos de la cantera interminable del club The Smell en Los Angeles, aunque se alejan un poco del sonido imperante en la ciudad a base de noise rock teñido de electrónica y sepultado bajo percusiones tribales. Tras su homónimo disco de debut y “//Disco” (álbum dedicado a los remixes) su segundo trabajo está a punto de ser editado.


En directo son una de las bandas más excitantes que pueden verse encima de un escenario en estos momentos. Salieron a darlo todo desde el principio, en especial su guitarrista, el melenudo John Famiglietti, que a veces de hecho no toca nada y sólo se dedica a mover el pelo de derecha a izquierda.

3 comentarios:

conxa dijo...

qué perdida ando.....

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

coñó!!! qué buenos los Health!!! Die slow debe sonar en directo que te cagas!!!

Masmi dijo...

Conxa: has estado una temporada muy ocupada. Ya estamos en febrero y ya te podrás ir poniendo al día ;-)

Fanma: sonaban genial! una pasada