Esta Semana Santa no me apetecía nada ir a Valencia, como la mitad de los madrileños, y pasarme un día entero en la carretera, así que me quedé en Madrid disfrutando de la compañia y la hospitalidad de la familia
Fanmaki.
El Jueves Santo, a mediodía fuimos al Museo de América, que está en la cuidad universitaria, en Moncloa. Estuvimos viendo las exposiciones de los fondos de las distintas expediciones que se hicieron allá, y a mi me rinó una vigilante, por dar la vuelta a un facsímil de un manuscrito maya con una manivela. Curioso y un poco tocón que es uno.

Luego fuimos a comer a La Latina, a un restaurante muy chulo que se llama "Los viajes de Marco Polo". Comida de los sitios por donde viajó, en un ambiente muy agradable y tranquilo. La comida exquisita.



Después de comer y tomar un café, fuimos a ver una precesión de Semana Santa por La Latina. Pasamos por el jardín de un antiguo palacete, me lo descubrieron Fanmaki y Marisa, ya que yo había pasado varias veces por allí y nunca me había dado cuenta.
Había buscado información en internet del recorrido de las procesiones, así que nos apostamos en una esquina donde pensabamos que iba a pasar la procesión. Pero después de esperar un buen rato, y ver que no pasaba por allí nos fuimos para casa.
