Con la conquista del valle del río Po, alrededor del año 300 antes de Cristo, el territorio de Verona quedó bajo el Imperio Romano. La ciudad se convirtió en colonia romana en el año 89 a.c. y municipium en el 49 a.c.
El Teatro Romano fue construido a finales de los Siglo I a.c., período en el que edificó la colina de San Pietro. Antes de que fuera construido, y tras construir los puentes Pietra y Postumio, se levantaron los diques junto al Adige, para defender al teatro de una posible inundación. Hoy en día sólo son visibles restos de la obra, porque además de los efectos del paso del tiempo y los sucesos naturales, fue enterrado por la construcción de otros edificios. Sólo en torno al 1830 estos edificios fueron demolidos para iniciar los trabajos de restauración del monumento. Es considerado el mayor teatro romano en el norte Italia.
Terminé el día visitando la Cattedralle di Santa Maria Assunta, que se levantó después de que dos iglesias paleocristianas emplazadas en el mismo lugar fueran destruidas por un terremoto en el año 1117. Destaca la portada principal de estilo románico lombardo decorada con esculturas y bajorrelieves del maestro Nicoló.
2 comentarios:
que buen uso hacen los italianos de los cipreses como árbol adorno. y cuanto miedo tenemos nosotros de él.
es que esos miedos... con lo bonitos que son!
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