Comenzamos la tarde por la Catedral de León, la "Pulchra Leonina", la más "francesa" de las grandes catedrales góticas españolas del siglo XIII. Su relación con la catedral de Reims es evidente en la planta y Amiens y Beauvais, en el alzado. Un templo de tres naves a las que se le cruza un amplio crucero y rematadas por cabecera con girola a la que se abren capillas poligonales.



Lo realmente espectacular de la catedral son sus vidrieras, que convierten el muro de piedra en un muro traslúcido. Su autoría, debido a que presentan modelos iconográficos franceses, se ha atribuido, por lo menos en las más antiguas, a la obra de un taller francés, posiblemente de Amiens. Sufrieron restauraciones durante el siglo XIX, en las que se utilizaron arbitrariamente partes de unas para completar otras, y se cambiaron algunas de lugar sin tener en cuenta su correcta lectura iconográfica.



Pasamos por la muralla romana, una de las más antiguas de España. El recinto amurallado de época romana corresponde a la delimitación original del campamento de la Legión VII. Sobre un núcleo de muro original se construyó la muralla que se aprecia en la actualidad de 5,25 metros de grosor, con torres o cubos, todo ello realizado con canto de río y cal en su interior. Dureante el siglo XIX fue derribada parcialmente para la construcción de viviendas. Llegamos así junto a San Isidoro, uno de los conjuntos arquitectónicos de estilo románico más destacados de España, y algunos creen que es el más completo de occidente. Construido y engrandecido durante los siglos XI y XII, tiene algunos añadidos góticos y renacentistas.



Terminamos el día en el Hostal San Marcos, construido por los caballeros de la Orden de Santiago y que tiene una de las fachadas renacentista mas bellas que se puede imaginar. A lo largo de la historia ha sido albergue de peregrinos, colegio, hospital, prisión y cuartel hasta los tiempos de la Desamortización. Ahora es un hotel de gran lujo perteneciente a la red de Paradores.

