Este año, por motivos de trabajo, hasta el martes 29 de agosto no pude ir a mi pueblo. Llegué sobre las 7, pasé por casa, estuve un rato con la familia, me cambié y ya quedé con los amigos para cenar.
Cuando pasé por la plaza del pueblo este es el aspecto que ya tenía. Con las fachadas ya preparadas para la tomatina del día siguiente, y la calle llena de mesas de los bares para las cenas.


Cenamos en la calle, en un sitio muy bueno, viendo a la gente pasar, en la puerta de casa de la abuela de mi amiga Mirian. No pude evitar hacer una foto a esta típica cocina de los años 40-50. Que diferencia con las de las peliculas americanas de esa misma época.

Después de estar toda la noche por los chiringuitos, tomando unas copas y bailando un poquito, asi me encontré la plaza de vuelta a casa. Muy poquita gente todavía.


La Tomatina ha estado como todos los años. Mucha gente, mucho tomate. Cuando volví a casa, cogí la camara para hacer unas fotos. Esta es mi calle, con la gente volviendo después del tomate y de lavarse un poco.


Y también bajé a la plaza, donde todavía estaban los últimos rezagados, y podeis ver como queda el suelo después de todo lo que se lia allí.
