El sábado me desperté sobre las 11, de la calor que hacía, ya no se podia aguantar mas. Y me fui para el pueblo, a dar una vuelta, comer algo y luego a la playa a tomar un bañito.
Las calles del pueblo estaban llenas de gente, que estaban comprando algo, entrando a los bares para comer, o simplemente buscando un sitio con algo de sombra para tumbarse.


En la plaza principal de Benicassim, donde esta el ayuntamiento y la iglesia, estaba este puesto de información turistica que ya estaba repartiendo los Fibers, el diario oficial del festival que se edita todos los dias, con las cronicas de lo que ha sucedido el día anterior y con un avance de lo que pasara ese día. En el teatro municipal se celebraba el festival de cortos, y vi entrar a Alaska, que pertenecia al jurado.


Comí un poco y me fui a la playa. Estaba a tope, de los veraneantes habituales de Benicassim, y de la gente que vamos al festival, porque es el único sitio donde se está a gusto durante el día, y hay que aprovechar que el festival se celebra en una localidad con playa para darse un bañito y tomar un poco el sol.
