Al dia siguiente, que era un viernes, aunque yo ya no tenía que trabajar, me pase por allí, a desayunar con los compañeros,

y luego me pasé por la oficina a recoger mis cosas.

Ya por la noche quedé con los amigos de Valencia, que tenía que aprovechar que había estado allí y por lo menos quedar para despedirme y verles antes de irme.













