El 23 de junio fui al
Ateneo de Madrid, una institución cultural privada que fue creada en 1835 como Ateneo Científico y Literario.
Sus antecedentes se encuentran entre los afrancesados y los liberales de principios del siglo XIX. El regreso durante el gobierno liberal en 1820 de los exiliados permitió la creación del Ateneo Español que dirigió Juan Manuel de Los Ríos. En 1835 el antiguo Ateneo Español mudó el nombre por el de Científico y Literario, siendo sus fundadores Salustiano Olózaga, el duque de Rivas, Antonio Alcalá Galiano, Mesonero Romanos, Francisco López Olavarrieta, Francisco Fabra y el propio Juan Manuel de los Ríos.
Tiene su sede en la calle del Prado, en un edificio modernista inaugurado por Cánovas del Castillo en 1884. Es muy interesante ver sus antiguos salones y las galerías de retratos de socios ilustres.



En su impresionante auditorio de decoración estilo neogregoriano, están organizando un ciclo de conciertos que llaman Ateneo Abierto, Música para todos, que pretende abrir esta institución a las tendencias musicales contemporáneas y acercarse a un nuevo púbico.



Los primeros en tocar fueron
Hola a Todo el Mundo, el grupo de jóvenes madrileños, a los que descubrí por casualidad como teloneros de
Club 8 y que tenía muchas ganas de ver desde entonces. Realizan largos temas que van progresando desde el folk mas brillante al rock eufórico. Un placer volver a disfrutar de su música, mas pausadamente en esta ocasión.



Y después tocaron
A Hawk And A Hacksaw, un trío americano-británico-húngaro que realiza un folk inspirado en los países de Europa Oriental y en particular las tradiciones balcánicas. Sus temas son principalmente instrumentales, ocasionalmente con voces, gritos y aplausos. Canciones de ritmos trepidantes donde se puede apreciar el virtuosismo de sus miembros.

